A más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, en la alcaldía Xochimilco al sur de la Ciudad de México, decenas de futbolistas y aficionados se congregan los domingos en un escenario sumamente inusual: el cráter del volcán Teoca. Este singular terreno de juego, bautizado por los habitantes locales como la 'cancha de los dioses', funciona como la sede principal para los partidos de una liga amateur. La peculiar localización captó el interés de la prensa internacional, que resalta tanto el entorno natural como el ritual colectivo de ascender semanalmente a la cumbre. De acuerdo con testimonios difundidos por agencias informativas, el sitio carece de pasto o gradas; no obstante, esta falta de infraestructura no frena el entusiasmo ni la asistencia de la comunidad. TE RECOMENDAMOS JHAN SANDOVAL RESPONDE LAS PREGUNTAS DEL PÚBLICO 🔮 | ASTROMOOD ¿Qué se siente jugar fútbol en el cráter de un volcán de México? El terreno de juego se ubica en el fondo nivelado del volcán Teoca y posee las dimensiones oficiales para el balompié, aunque carece de infraestructura profesional, como tribunas, banquillos o pasto cultivado. Los deportistas y aficionados colocan los soportes de las redes junto a las porterías cada fin de semana, con lo que consolidan una costumbre vecinal muy arraigada. Con el paso de los años, el espacio pasó a convertirse en un centro de reunión. Foto: AFP Estas contiendas pertenecen a la Liga de Fútbol Dominical Santa Cecilia, un torneo amateur que concentra a numerosas escuadras de localidades colindantes como Xochimilco y Milpa Alta. Según los informes de las fechas previas, se han enfrentado clubes como Liverpool y Tepetlapa en este circuito, que registra más de seis décadas de vigencia ininterrumpida. Un momento de un partido de fútbol en el cráter del volcán Teoca. Foto: AFP Quienes pisan este escenario aseguran que la vivencia resulta 'única en el mundo', tal como describió un futbolista a la AFP al definir la superficie como un sitio donde "hay mucha vegetación, ni se ve que es cráter", lo que resalta la singular atmósfera de entrenar rodeado por la vegetación local. El recinto se ubica en el límite entre las alcaldías Xochimilco y Milpa Alta. Foto: AFP ¿Cómo se transformó el volcán Teoca de un centro ceremonial prehispánico en una cancha de fútbol? Su inactividad, prolongada por miles de años y sin registros de erupciones recientes, convierte a este cráter en un espacio comunitario seguro y libre de riesgos geológicos significativos. De acuerdo con especialistas locales consultados por medios culturales, el origen de su nombre proviene del náhuatl teocalli, término que se interpreta como 'casa de un dios' y que vincula este entorno geográfico con antiguas prácticas ceremoniales. La cancha cuenta con las medidas reglamentarias para albergar partidos profesionales de fútbol. Foto: AFP En la época prehispánica, el interior de la estructura geológica funcionó como observatorio astronómico y escenario primordial para rituales relacionados con la fertilidad de la tierra. Con el transcurso de los siglos, los residentes aprovecharon el relieve interno para desarrollar actividades agrícolas, una labor que disminuyó paulatinamente cuando perdieron el interés por los cultivos tradicionales. Esta modificación en los usos del suelo refleja cómo el misticismo original abrió paso a la subsistencia rural antes de su posterior metamorfosis. Cada fin de semana, decenas de personas se reúnen en el cráter del volcán Teoca, en CDMX. Foto: AFP La mutación definitiva del espacio ritual y agrícola hacia el ámbito deportivo ocurrió hace aproximadamente 50 o 70 años, impulsada por los residentes de Santa Cecilia Tepetlapa. Ante la escasez de superficies planas en la región montañosa, la población organizó faenas para limpiar y nivelar el terreno con el fin de practicar balompié. Dicha iniciativa social evolucionó con el tiempo hasta establecer un campo que hoy cumple con los estándares para albergar los partidos dominicales y consolida una singular tradición comunitaria que fusiona el pasado prehispánico con la pasión atlética actual.