Fue por la vehemente participación de la colonia británica asentada en México que el futbol se desarrolló hasta convertirse en lo que hoy conocemos, sobre todo por la ancestral rivalidad entre ingleses y escoceses que marcó gran parte de este proceso. En ese entorno y dada su historia, para los escoceses era sumamente importante derrotar a sus vecinos, “pues las victorias deportivas eran consideradas […] como símbolos de emancipación […] que han permitido a los escoceses ‘liberarse’ (simbólicamente) del dominio y control inglés”.Así, las selecciones de estos territorios también llegaron a enfrentarse en nuestro país. Siguiendo al historiador Miguel Esparza, “la celebración del primer encuentro internacional representó otro momento trascendental en la historia del futbol de la Ciudad de México, ya que éste, al poner en disputa los honores patrióticos y el orgullo deportivo de escoceses e ingleses, reunió a la mayoría de la comunidad británica”.Este primer “internacional match” fue anunciado en The Mexican Herald el 8 de febrero de 1902, y se celebró al día siguiente a las 4 de la tarde en las instalaciones del Reforma Athletic Club. Se dijo que “los espectadores no tendrán dificultad en distinguir a los equipos, ya que ambos bandos aparecerán uniformados”. De esta manera, los ingleses vistieron de blanco con la rosa de Albión en el lado derecho del pecho y los escoceses lo hicieron con playera azul y el cardo escocés en el centro de esta. El resultado fue 3-2 a favor del equipo inglés, aunque los escoceses manifestaron su inconformidad con el primer gol que recibieron, pues se anotó tras una supuesta falta que ellos no reconocían. La prensa fue muy entusiasta describiendo el partido como “la mejor demostración de futbol jamás vista en este país”.Dado el revuelo que generó este partido, se instauró la liga en la Ciudad de México. Esparza señala que “los preparativos [para cada temporada] comenzaban después del encuentro internacional (en el mes de julio)”. Añade que fueron siete los equipos que formaron esta asociación entre 1902 y 1910, y que los juegos se convirtieron en espacios para la socialización. De esta manera, se tienen registros de uniones matrimoniales y coaliciones empresariales entre familias y los propios jugadores. Sin embargo, varias circunstancias dificultaron la permanencia de ciertos clubes, como el regreso de algunos integrantes a sus lugares de origen, cambios de residencia, así como la imposibilidad de unir a veteranos con novatos en un mismo equipo.Sobre esto dan cuenta diversos partidos cancelados. Uno de ellos se menciona en la edición del 27 de enero de 1903 de The Mexican Herald, cuando Penny, capitán del México Club, se lamentaba por no tener jugadores suficientes para viajar a Orizaba y enfrentarse con el equipo local. El artículo concluía que, gracias a los puntos ganados por default, el Orizaba resultó campeón en esa temporada. Otros casos similares ocurrieron tiempo después. El 18 de agosto del mismo año, sucedió ahora con el equipo de Orizaba; más tarde, el 18 de noviembre de 1905, con el de Puebla, y con el Country Club, el 29 de septiembre de 1908.Finalmente, de acuerdo con Esparza, “en 1910 la liga logró consolidarse […] debido a que muchos jóvenes futbolistas comenzaron a integrarse a los diferentes equipos de la misma”. Pero un aspecto especialmente importante fue la “inclusión del Club México, equipo formado enteramente por mexicanos”, lo que comenzó a generar un interés genuino en la población.Únete a nuestro canal