| Por Arturo Salgado Gudiño |

México (EFE).- A 35 días del comienzo del Mundial, el estadio Azteca espera por nuevas historias que se unan a las de la primera tarjeta amarilla, a la de la primera sustitución, a un nuevo partido del siglo; anécdotas que se conviertan en leyendas dignas del único recinto que ha sido palco de tres torneos.

El Azteca que vio levantar la Copa Jules Rimet al rey Pelé en el Mundial de 1970 y la Copa FIFA a Diego Armando Maradona en 1986 no tendrá en esta ocasión la oportunidad de guardar la imagen de una nueva final, sólo recibirá tres partidos de primera ronda, uno de dieciseisavos de final y otro de octavos.

El recinto, que cumplirá 60 años el 29 de mayo, se convertirá el 11 de junio en el único en albergar tres inauguraciones del Mundial, algo inigualable como muchas otras historias que guarda en solitario.

Del semáforo de Ken Aston a la primera amarilla en el Azteca