Hay una izquierda en Espa�a que hace m�s de una d�cada decidi� que someter�a a su votante a un dilema, �ntimo y sangrante, en cada cita electoral: elegir entre dos (casi) iguales. Entre IU o Podemos, Unidas Podemos o M�s Pa�s, Sumar o Podemos... Y las mil franquicias municipales y auton�micas de ellos mismos, con parada destacada hoy. Como hace 4 a�os, pero con mayor intriga, quien nunca quiso ni estar en el PSOE ni votar al PSOE tendr� que decantarse entre siameses: Por Andaluc�a (IU-Sumar-Podemos) o Adelante Andaluc�a (ex de Podemos la mayor�a y los m�s veteranos, ex de IU).Por supuesto, siempre habr�a una buenaventura que justificar�a el absurdo. Ya esboz� Errej�n, en su cima te�rica, el virtuosismo de dividir a la izquierda: llegar a todos los votantes posibles para sumar m�s despu�s. Esa tesis asume Jos� Ignacio Garc�a, el l�der de Adelante Andaluc�a, para no tener que reconocer la responsabilidad de sus afines en la fractura seis a�os atr�s. La tesis vendr�a a ser: como Por Andaluc�a aparenta lo viejo, Adelante Andaluc�a permite llegar a otros sectores. No robamos, �ni queremos robar!, a los hermanos; somos complementarios. Si en este lado destaca la doblez, en el lado de IU lastr� la soberbia de creerse due�os de un espacio por tradici�n y la ceguera ahora de presentar a un candidato tan honesto en su curr�culo como imposible en este presente de redes y consumo pol�tico r�pido.Todos tienen sus excusas, aunque el motivo cierto de la divisi�n fue, y es, la obediencia partidista y la brecha personalista. Queda cerca el ejemplo. Ma�llo es el candidato de Por Andaluc�a, y fue un generoso n�mero 2 de Adelante Andaluc�a en 2018, cuando Teresa Rodr�guez mandaba y Podemos e IU compart�an parrilla. La gaditana, l�der del sector Anticapitalistas, rompi� con IU y con Podemos, se apoder� legalmente de Adelante, lo convirti� en un partido nacionalista a la andaluza, salv� la rev�lida con dos diputados hace cuatro a�os y cedi� el testigo a Jos� Ignacio Garc�a, de su misma familia ideol�gica y carisma. Adelante conf�a, con fundamento, en triplicar, como m�nimo, sus esca�os, un empuje que nunca tuvieron los trotskistas, una referencia tan antigua como ajustada a la estirpe de la formaci�n.Esa corriente sobresali� en la Guerra Civil y, sin alcanzar representaci�n, en la Transici�n. Extraparlamentaria fue hasta su integraci�n en IU, en 1993. All� tuvieron responsabilidades, de Jaime Pastor, el principal ide�logo, a Oskar Matute, hoy aclamado en Bildu, pasando por una jovenc�sima Teresa Rodr�guez, que lleg� a la direcci�n federal. Tras romper con IU y un lustro de nada, fueron trampol�n en la irrupci�n de Podemos: Miguel Urb�n, Teresa Rodr�guez, Ra�l Camargo, Isa Serra... Pero, al frente de una formaci�n propia, sin las fricciones, por tanto, que marcaron su convivencia con las izquierdas, hoy llegan al m�ximo, con la ideolog�a convenientemente maquillada y rebosantes de votos. Adelante, como el primer Podemos.Ante el SMI, la Sanidad p�blica, incluso la OTAN, Por Andaluc�a y Adelante votar�an de la mano. Pero no pueden compartir lista electoral, aunque lo hicieron intermitentemente en la �ltima d�cada, incluso en chotis de v�rtigo, frente a Errej�n y Carmena en Madrid.Son izquierdas tan orgullosas como reprimidas. La pureza que un d�a les separ� ser�a sincera si se presentasen como nacieron. Por Andaluc�a es la plataforma, b�sicamente, del PCE. Es una g�nesis bien conocida, a diferencia de la de Adelante, descendientes de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR). Es decir, unos son los que se acompasaron a Stalin y los otros son los purgados con Trotski; los del PCE se plegaron a la URSS pensando que as� fortalec�an a la clase obrera y los del POUM, precedente de la LCR, ve�an la revoluci�n permanente como la �nica v�a para salvar al proletariado. De tiempos enterrados en Mosc� (1926) o a tiros entre ellos en Barcelona (1937), al 17 de mayo de 2026 en Andaluc�a.Y aquella prehistoria parece de hoy. Porque aun compartiendo (casi) todo hay algo que (casi) les incapacita para la unidad. IU-Sumar entendi� que el sostenimiento de S�nchez fue, incluso es, la �nica v�a realista para frenar a la ultraderecha, mientras Adelante rechaza toda cohabitaci�n con el PSOE. Habr�a otro motivo de distanciamiento. Adelante se define como �fuerza pol�tica netamente andaluza�. Pero va m�s all� de Comprom�s, Chunta, Comunes o M�s Madrid para asemejarse a BNG, Bildu o ERC, sin alianzas estatales -renunci� a las europeas-. No obstante, no tiene menor poso andalucista IU ni menor libertad Ma�llo, l�der nacional, adem�s.Las l�neas rojas o especificidades no justifican, por tanto, la fractura de la otra izquierda en una tierra donde el PSOE no tiene opci�n de gobernar con su izquierda y donde s�lo se dilucida si el PP logra la absoluta o si Vox escala para imponerle cargos o programa. Y ah� las otras izquierdas decepcionan juntas, aunque una de ellas celebrar�.Antonio Ma�llo, candidato de Por Andaluc�aLUCIA RIVASARABA PRESSEl viento es favorable a Adelante, por esa apariencia lozana que no casa del todo con la esencia, pero qu� importa. La tendencia les favorece en unas encuestas que dec�an algo m�s: si se sumaban AA y PA superaban a Vox como tercera fuerza, multiplicando as� su representaci�n y restando eficiencia y relato a la derecha. Por ah� emerge el fracaso.Ante esa ultraderecha que avanza, la otra izquierda podr�a haberse elevado como una alternativa superior para los descontentos, y como la evidencia num�rica de la fallida penetraci�n de Vox en las clases populares. Ese potencial, y el de quebrar la din�mica deprimente en ese espacio, y el de activar una convergencia revitalizante, se ve cegada para la izquierda por su sectarismo hermanado. Festejar� una izquierda frente a otra y ninguna del todo contra Vox. Si Abascal determina el futuro en Andaluc�a, entonces s�, llamar�n a la unidad antifascista.Los ap�stoles de la divisi�n virtuosa defender�an que es imposible sumar electorados, que 2+2 bien pueden ser 3. Y, efectivamente, la adici�n no puede garantizarse. Antes de la implosi�n, hubo un instante de unidad (casi) perfecta en la izquierda. Unidos Podemos (con Anticapitalistas e IU dentro) perdi� en 2016 un mill�n de votos respecto a 2015, cuando concurrieron por separado Podemos e IU. Ser�a la muestra de que el divorcio es preferible al utilitarismo. Pero frente a la coartada, la matem�tica: aquel 2016, incluso con 3,2 puntos de voto menos que en 2015, Unidos Podemos obtuvo dos diputados m�s que Podemos e IU separados.Este 17-M, los sondeos finales hablaban de 5 diputados en disputa entre el PP y las izquierdas. �Cu�nto habr�a valido Por Andaluc�a Adelante o Adelante Por Andaluc�a? Ni fundir el nombre parec�a un gran problema. Nunca se sabr� qu� habr�an significado juntos, porque prefirieron el aqu� mando yo y el sorpasso.Adelante Andaluc�a sue�a hoy, con mucha probabilidad y sobre todas las cosas, aunque no lo admita, con superar a IU. Tambi�n IU pens� un d�a en desbancar al PSOE. En ning�n lugar fue tan intensa la teor�a de su sorpasso como en Andaluc�a y en ning�n momento se revel� mejor que en 1995 en M�laga, sexta ciudad espa�ola. El comunista Antonio Romero lider� a la izquierda desde IU, con 9 concejales, frente al PSOE, que gobernaba ah� desde la Transici�n y no le prest� sus 7 votos. Celia Villalobos se convirti� as� en alcaldesa en una ciudad donde el PP encadena ya ocho legislaturas en el poder. Aquel 1995, en el equipo de gobierno de Celia Villalobos aparec�a como concejal de Juventud y Deporte un tal Juanma Moreno.