Por Andalucía pierde la hegemonía en la izquierda alternativa andaluza. Con el 99% del escrutinio, la coalición que encabeza Maíllo revalida los resultados de 2022 con cinco asientos y el 6,32% de los votos (263.214 papeletas). La izquierda federalista consolida su presencia parlamentaria, sí, pero se queda más de un punto por debajo del porcentaje que cosechó hace cuatro años, un 7,70%. 27.387 votos menos con un 64,7% de participación, más de ocho puntos porcentuales por encima de las elecciones de 2022. Unos resultados que se entienden mejor cotejándolos con los de la alternativa soberanista, Adelante Andalucía. Con ocho escaños y 9,58% de los sufragios (400.725 papeletas), los de José Ignacio García cuadriplican su peso en el Hospital de las Cinco Llagas y toman las riendas del espacio a la izquierda del Partido Socialista.PublicidadLos de Maíllo han conseguido imponerse a la marca andalucista —colocándose como cuarta fuerza por detrás de PP, PSOE y Vox— en tres provincias: Córdoba, Jaén y Almería. Pero solo en una de ellas han convertido los votos en un asiento. Así, con un 8,77% de los sufragios, la coalición ha logrado rascar un diputado en Córdoba, provincia de nacimiento de su candidato y bastión histórico del anguitismo. En Jaén y Almería, en cambio, Por Andalucía se ha estancado en el 5,10% y el 3,67% respectivamente, lejos de la barrera para lograr el ansiado sillón.En el resto de provincias, la coalición que integran Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Podemos, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana, Partido Verde y Alianza Verde ha bajado hasta la quinta posición. En cuatro de ellas, los de Maíllo han afianzado, eso sí, el escaño que obtuvieron hace cuatro años. Es el caso de Sevilla (con el 7,49% de los votos), Granada (6,38%), Málaga (5,89%) y Cádiz (5,30%). En Huelva, por el contrario, se han quedado, una vez más, sin asiento, con el 5,47% de los apoyos. Los de Maíllo calcan, por tanto, el reparto provincial de escaños que firmaron en 2022.Con los datos de Adelante Andalucía en la mano, la coalición de fuerzas estatales se queda un 2,48% por debajo en Huelva, un 0,39% en Granada, un 3,39% en Málaga, un 8.89% en Cádiz y un 5,44% en Sevilla. En estas dos últimas, los de García suben hasta la tercera posición y la extrema derecha —Vox— hace de línea divisoria entre las dos izquierdas. En las provincias en las que se impone Por Andalucía, la diferencia es, en cambio, mínima: un 0,38% en Córdoba, un 0,72% en Jaén y un 0,63% en Almería.Lo que sí puede reivindicar Por Andalucía es haberse consolidado como la lista más votada en nueve municipios andaluces. Cuatro dentro de la provincia de Sevilla: Badolatosa (37,19%), Casariche (40,04%), Pedrera (35,43%), El Coronil (30,78%) y Marinaleda (57,33%). Dos dentro de las fronteras de Córdoba: Nueva Carteya (31,80%) y Montalbán de Córdoba (36,88%). Uno en Málaga: Teba (33,09%). Y un último en Cádiz: Trebejuna (40,08%). Los de García, por el contrario, no han logrado encabezar ningún recuento municipal.PublicidadCon todo, las izquierdas, en conjunto, consiguen superar a Vox tanto en porcentaje como en número de votos. Frente al 15,94% y los 663.439 votos que suman Por Andalucía y Adelante, los de Abascal se quedan en un 13,82% y 575.169 sufragios. 88.270 votos menos, un 2,12%. La conclusión es evidente: el espacio de la izquierda alternativa crece en Andalucía. Un rayo de sol en medio de un parlamento escorado hacia la derecha. En cualquier caso, lejos de los mejores números del espacio. Fue en el 94, bajo las riendas de Julio Anguita, cuando Izquierda Unida firmó su mejor resultado en solitario: 20 escaños y casi un 20% de los sufragios. Un marcador que la izquierda alternativa repetía en 2015, con los 15 asientos de Podemos y los cinco de IU.(Habrá ampliación)
Por Andalucía mantiene sus cinco escaños pero pierde el liderazgo de la izquierda alternativa
La coalición queda tres escaños por debajo de Adelante Andalucía, que consigue cuadruplicar sus resultados.












