Pedro S�nchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, lleva tiempo prepar�ndose para este d�a 17 de mayo. Entrenando m�sculo interno y externo para soportar, sin pesta�ear o pesta�eando poco, el previsible desastre de su partido en las elecciones andaluzas, que todo el mundo daba por descontado aunque la necesidad obligara a disimularlo detr�s del entusiasmo y el frenes� de Mar�a Jes�s Montero.La candidata a la Junta andaluza, n�mero dos del PSOE federal, ha sido la mayor apuesta socialista en la historia de Andaluc�a y va camino de cosechar el peor resultado de la historia. Montero empez� la campa�a present�ndose como la mujer m�s poderosa de la historia de Espa�a, que renuncia a ese poder para sacrificarse por su tierra andaluza, y ha ido perdiendo la pasi�n que corresponde a su car�cter conforme avanzaba el calendario e iba encadenando errores propios y ajenos. Como el que dej� la silla del Gobierno vac�a en el funeral de los dos guardias civiles de Huelva, que perdieron la vida combatiendo contra el narcotr�fico.En los �ltimos d�as ha cundido el p�nico en el PSOE al darse cuenta de que, a lo mejor, Mar�a Jes�s Montero -ex ministra de Hacienda- no era la candidata id�nea para confrontar con un l�der tan consolidado como Juanma Moreno. La idea de salvar los muebles de los 30 esca�os de Juan Espadas en 2022 se ha ido evaporando en los sucesivos sondeos y catas de intenci�n de voto. �Ya era una aspiraci�n modesta y poco ambiciosa mantener la representaci�n de las �ltimas elecciones. El relevo de Juan Espadas fue precisamente para reanimar al PSOE andaluz�, se�alan los veteranos.La aspirante a derrotar a Juanma Moreno es una persona muy querida en el Gobierno, los ministros se han volcado con ella en la campa�a y el presidente tambi�n. Pero en el PSOE de otras federaciones la vieron siempre como a una dirigente lejana y ajena a sus preocupaciones e intereses.�La derrota en Andaluc�a ser� muy dura para nosotros, el simbolismo de Andaluc�a es mucho y su peso en el partido es muy grande. Pero que nadie piense que una derrota, por abultada que sea, va a cambiar la hoja de ruta de Pedro, llegar� a julio del 27, como sea. Est� convencido de que los votantes socialistas andaluces pueden dar la espalda a Mar�a Jes�s Montero ahora y votarle a �l en las generales�. En este diagn�stico de la situaci�n coinciden distintas fuentes socialistas consultadas.A pesar de que Montero es su n�mero dos en el PSOE, y lo fue en el Gobierno hasta que se convocaron las elecciones, nadie piensa que el l�der socialista se vaya a hacer responsable en persona de los resultados de su candidata. Tampoco lo hizo en el caso de Pilar Alegr�a, actual jefa de la oposici�n al Gobierno de Azc�n en Arag�n.Los dirigentes socialistas consultados aseguran, incluso, que hay un escenario del que puede beneficiarse Pedro S�nchez, aunque el PSOE se quedara en los huesos en el Parlamento andaluz. �Si Moreno Bonilla pierde la mayor�a absoluta, depende de Vox y lo mete en el Gobierno, Pedro se frotar� las manos porque le da el relato para continuar el a�o que le queda�.Los colaboradores del presidente confirman que, efectivamente, el lunes nada habr� cambiado en Moncloa sea cual sea el resultado. �Afrontamos las elecciones con mucha tranquilidad. La clave es la movilizaci�n. Somos conscientes de la coyuntura, que es internacional, donde una internacional ultra utiliza la nueva tecnolog�a y la vieja propaganda para desmovilizar y enga�ar a los ciudadanos para que voten contra sus intereses. Esperamos que los andaluces voten sanidad y educaci�n p�blica. Que voten pensando en sus intereses. Pase lo que pase, el lunes seguiremos defendiendo nuestros valores y nuestras ideas�.La estrategia de Moncloa es fiarlo todo al papel internacional de S�nchez como l�der de la izquierda mundial contra la ola ultra que encabeza Trump. Una funci�n en la que le ha surgido el aliado m�s potente que nunca pudo imaginar: el Papa Le�n XIV.Dado que no es previsible que el secretario general del PSOE asuma la responsabilidad de los resultados, la pregunta es si habr� alguien en el partido que le pida cuentas por el papel de la candidata designada por �l mismo. Es la pregunta del mill�n, dicen en el PSOE. La direcci�n federal, por supuesto, no contempla en absoluto que nadie vaya a cuestionar al l�der, y asumir� lo que S�nchez diga que es necesario para transitar el camino hasta las elecciones municipales y auton�micas, que se celebrar�n en mayo del a�o que viene, antes de las generales.Otras voces, minoritarias y dispersas, pronostican que s� habr� petici�n de cuentas, ya que Montero es la n�mero dos del PSOE. �Hay una corriente que est� harta de perder elecciones y hay un mont�n de gente que ve peligrar sus puestos, pueden o�rse voces nuevas, adem�s de los cl�sicos. Si hay castigo electoral ser� para S�nchez y habr� petici�n de cuentas�Isabel D�az Ayuso ya era una experta en las guerras culturales espa�olas cuando su actividad p�blica y su visibilidad se limitaban a una cuenta en lo que se llamaba Twitter. Ahora que es presidenta de la Comunidad de Madrid tiene la oportunidad trasladar esa batalla a sus viajes internacionales. Ayuso no se ha inventado la controversia en torno a la conquista de Am�rica. Hace unos a�os, la historiadora Elvira Roca Barea public� un libro titulado Imperiofobia y leyenda negra, Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio espa�ol que vendi� m�s de 150.000 ejemplares, y en el que destacaba el car�cter inclusivo y la voluntad de mestizaje del Imperio espa�ol frente a otros imperios menos humanitarios. El libro, en palabras de su autora, sirvi� para elevar la autoestima nacional espa�ola muy castigada por la leyenda negra. Pero fue respondido con otro libro titulado Imperiofilia y el populismo nacional-cat�lico: otra historia del Imperio espa�ol, del catedr�tico de Filosof�a de la Complutense, Jos� Luis Villaca�as en el que refutaba las tesis de Roca Barea.