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Con otra miradaSegún calificadas estimaciones, semejante aberración urbana debe ser abortada.

Érase una vez una ciudad planificada cuyos dirigentes vieron hacia el futuro. Ya en el futuro, los nuevos dirigentes solo vieron el interés de su nariz.

Fue aquella una época en que tiranos, presidentes y dictadores tuvieron ideas, capacidad y sensatez para elegir a los profesionales que las concretaran, optimizando tiempo, calidad y honestidad en el manejo de los recursos.