Juanma Moreno (Barcelona, 1970) es, probablemente, el candidato que más actos ha protagonizado, públicos y privados, en la campaña de las elecciones andaluzas. Hay días que ha tenido hasta cinco eventos, entre mítines, paseos, reuniones privadas y entrevistas. La hiperactividad del barón popular es una pista de lo mucho que se juega este domingo. Y también de lo cerca que está un objetivo por el que pone toda la carne en el asador, esa mayoría absoluta a la que nunca se refiere por su nombre, pero que, asegura, está al alcance de su mano.
Cuatro años después de lograr algo que era impensable en su partido hace apenas una década, llega al 17 de mayo después de dar el cante, en el buen sentido, con uno de los secretos peor guardados del camino al 17-M. En efecto, es él quien pone la voz a la música que suena machaconamente en cada mitin del PP antes de que el político malagueño advierta contra el "lío" de Vox o defienda que, bajo su gestión, a Andalucía le ha cambiado el ánimo. Asegura que no va a cantar de aquí al domingo, que lo deja para el verano y, si acaso, para las duchas matutinas. Pero tendrá que dar el do de pecho para lograr otra vez el número mágico, los 55 escaños que sus contrincantes quieren evitar, entre alertas sobre la sanidad pública y prioridades nacionales.













