El rey Carlos III y la reina consorte Camila durante el discurso de inicio de legislatura en el Parlamento

/ Reuters

Rafael Ramos

Londres. Corresponsal

Sobre la salud política de Keir Starmer hay tres partes médicos distintos y contradictorios. Uno dice que está ya muerto, pendiente de la certificación por el forense y la posterior autopsia. Otro, que se encuentra en un estado vegetativo del que es casi imposible que se recupere, y sólo falta que la familia se resigne y autorice la desconexión del soporte vital. Y el último es que ha sufrido un trauma profundo y se halla en estado crítico, y -aunque difícil- es fuerte y no puede descartarse del todo que se despierte del coma, se recupere y vuelva a hacer vida normal.