La temporada de pesca del salmón atraviesa uno de los momentos más críticos que se recuerden en el norte de España. A tres semanas de la apertura oficial en Asturias y Cantabria, todavía no apareció el esperado campanu, nombre con el que se conoce al primer salmón capturado del año en los tradicionales ríos salmoneros.

La situación genera preocupación entre pescadores, asociaciones ambientales y autoridades, ya que el retraso supera incluso el registrado en 2025, cuando el primer ejemplar había sido capturado luego de cuatro jornadas de pesca y ya había sido considerado el más tardío de la historia reciente.

Actualmente, miles de aficionados continúan recorriendo las riberas sin resultados. En Asturias, más de 5.200 pescadores con licencia participan de una campaña marcada por nuevas restricciones y una fuerte reducción en los cupos de captura.

Restricciones históricas para proteger al salmón

La temporada abrió el pasado 18 de abril con medidas mucho más severas que años anteriores. Las autoridades autorizaron la captura de apenas 154 salmones, un recorte cercano al 75% respecto de la campaña anterior. Además, cada pescador sólo puede conservar un ejemplar.