La anguila y el fracaso de la gobernanza de la biodiversidad en España
La reciente decisión de varias comunidades autónomas de oponerse a la catalogación de la anguila europea como especie amenazada no es solo una mala noticia para una de las especies más emblemáticas y en peor estado de conservación de nuestros ríos, humedales y mares. Es, sobre todo, una señal preocupante de algo más profundo: el fallo del sistema de gobernanza de la biodiversidad en España.
La anguila europea atraviesa una situación crítica ampliamente documentada por la comunidad científica internacional. Durante décadas, los informes técnicos han alertado de un declive poblacional drástico, hasta situarla entre las especies con mayor riesgo de desaparición a escala global, clasificada como “en peligro crítico” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la categoría más elevada de amenaza.
En España, la evidencia científica disponible no solo confirma este diagnóstico, sino que ha sido evaluada formalmente dentro del propio procedimiento legal de catalogación: el Comité Científico del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico emitió dictamen favorable a su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas al constatar que la especie se encuentra fuera de los límites biológicos de seguridad.






