Argentina ha advertido de que la pesca en las Malvinas crece cada vez más y lo hace sin control. La explotación pesquera en aguas de este territorio británico de ultramar ya ha superado este año las 260.000 toneladas, y genera ingresos a las Malvinas y al Reino Unido gracias a un sistema de licencias otorgadas a flotas extranjeras, entre ellas la gallega. El Reino Unido prioriza la captura masiva de pescado a cualquier otro desarrollo industrial local.Esa sería la razón por la que este modelo crece sin control alguno y compromete los recursos del Mar Argentino, además de preocupar en materia económica, ambiental y de soberanía, según reza un nuevo informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (Fulasp). Es decir, se trata de un sistema de explotación de recursos pesqueros que genera miles de millones al Reino Unido, pero que compromete tanto el equilibrio ecológico del Atlántico Sur como la economía de la zona.
Según comenta a la Revista Puerto el director de este organismo, Raúl Cereseto, "mientras Argentina discute la soberanía en los mapas, en Malvinas avanzaron con una ocupación efectiva del mar", y esto es un problema que va en aumento en los últimos años.
Cereseto ha denunciado que estas cifras que aporta adquieren una mayor dimensión cuando se las compara con las capturas por parte de la flota argentina: "Nosotros tenemos 5.100 kilómetros de costa, una zona económica extensísima y pescamos 800.000 toneladas con 48 millones de habitantes. Ellos tienen 3.700 habitantes y un tercio de las capturas. Es un contraste que debería encender todas las alarmas. Hay una economía basada en recursos argentinos que hoy está siendo aprovechada por otros".








