Caty Arévalo |

Madrid (EFE).- Salió de Alicante a los 18 años para convertirse en una pionera de la inteligencia artificial (IA), desde centros como el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Hoy, con 56, dirige la fundación que creó en su ciudad natal para identificar los problemas de esta tecnología y llevarla por el buen camino.

La ingeniera Nuria Oliver, flamante Premio Nacional de Investigación en el área de Matemáticas y Tecnologías de la Información, habla con EFE de los retos de esta revolución tecnológica.

Respuesta (R): A nivel individual hay que preguntarse qué impacto tiene la IA en nuestra creatividad, pensamiento crítico, inteligencia social y emocional. Estamos empezando a perder esas habilidades por el uso excesivo e indiscriminado de la tecnología, precisamente porque son habilidades sociales que desarrollamos al interactuar con otras personas. Nuestra supervivencia depende de la capacidad social de colaborar. Y la naturaleza es sabia, lo que no se utiliza se pierde. no…

A nivel de la sociedad en su conjunto, la IA plantea preguntas sobre qué implica la enorme acumulación de poder, a nivel político y tecnológico, en las grandes empresas tecnológicas; o sobre los impactos de los sistemas de IA en el trabajo, la educación o la economía.