No hay tregua en la pelea por la permanencia. Casi solventada la lucha por el título e incluso por los puestos europeos, la emoción en la Liga está puesta en evitar el descenso a Segunda División, donde colisionan Valencia, Espanyol, Elche, Mallorca, Girona, Sevilla, Alavés y Levante en una diferencia de solo seis puntos. Las calculadoras echan humo con las múltiples combinaciones que anticipan, en la víspera de la 35ª jornada, el futuro de los equipos implicados en esta pelea. En principio, descartando a un Oviedo que puede ser de Segunda ya en esta jornada, los que peor lo tienen son Levante, Sevilla y Alavés. Pero lo emocionante es que todos dependen de sí mismos para lograr la salvación porque hay duelos directos como los de esta jornada: Elche-Alavés y Sevilla-Espanyol.La Liga con 20 equipos y tres plazas de descenso (se eliminaron las promociones), como la actual, se estableció en el curso 1999-00. El Alavés, con 36 puntos, ocupa ahora la 18ª plaza. No hay muchos equipos que, una vez transcurrida la jornada 34, tuvieran tantos puntos en zona de descenso. Son los casos del Espanyol en la temporada 2003-04 (37 puntos), donde acabaría bajando el Valladolid (41); el Zaragoza en la 2007-08 (38), bajando el Zaragoza con 42; y el Getafe en la 2010-11 (37), con el Deportivo descendiendo con la considerable cifra de 43 puntos. Esta fue la temporada en la que un equipo bajó con más puntos. El Mallorca (17º), necesitó 44 puntos para salvarse. Por lo tanto, con la puntuación que tiene el Alavés en estos momentos siempre fue necesario sacar más de 40 puntos para certificar la permanencia. El Valencia, 12º con 39 puntos, está muy cerca de la cornisa, a solo tres puntos del Alavés, pero le tranquiliza que hay muchos rivales, cinco, entre medias. Es decir, para que baje el equipo de Carlos Corberán, muy cuestionado en la ciudad, sobre todo después de la bochornosa derrota en Mestalla ante un Atlético lleno de suplentes y canteranos, necesita que en cuatro jornadas le superen seis contrincantes. Su problema es que los cuatro compromisos que le faltan son peliagudos para alcanzar los 42 puntos que fija el técnico de Cheste como la referencia que marca la salvación. El primer escollo pasa por San Mamés, donde espera un Athletic que lucha por entrar en Europa. Después, en la jornada 36, la que la mayoría de los aficionados ve como clave, recibe al Rayo Vallecano, un puesto por encima actualmente y con la permanencia prácticamente asegurada. El tercer partido será en casa de la Real Sociedad, un conjunto sin presión. Y cerrará la Liga en Mestalla ante un Barcelona que presumiblemente ya será campeón, algo que podría jugar a su favor. El Espanyol, 13º con 39 puntos, por su parte, se derrumbó con el cambio de año. El equipo dirigido por Manolo González llegó a ser tercero en la cuarta jornada y se consolidó como una de las revelaciones del campeonato tras una primera gran vuelta en la que también vivió el relevo institucional con Alan Pace. Pero desde enero se ha desplomado: no ha ganado en todo 2026 y solo ha sumado seis puntos de los últimos 51 posibles. La caída se explica, sobre todo, atrás: si en la primera mitad del curso encajaba un gol por partido, desde enero ha doblado esos registros. Ahora, a tres puntos del descenso, sobrevive gracias a la renta acumulada en la primera vuelta mientras afronta un calendario exigente: Sevilla y Osasuna fuera; Athletic y Real Sociedad en Cornellà. El Elche, 14º con 38 puntos, está a solo dos del Alavés y eso significa que en una sola jornada puede caer a los puestos de descenso. El conjunto de Eder Sarabia es optimista después de haber ganado cuatro de sus seis últimos partidos, un salto de 12 puntos que ha enmendado parte de la temporada, y ahora mismo depende de sí mismo. El partido ante el Alavés puede ser definitivo. Después visita al Betis, recibe al Getafe y cierra el curso en casa del Girona, que también pelea por no descender. Sobre el papel, no es un mal calendario para el Elche. El Mallorca (15º con 38 puntos) ganó en Girona (0-1) y tiene ahora un duelo clave ante el Villarreal en casa. Los tres puntos serían vitales para los isleños, a los que podría bastarles con seis puntos. El Girona, 16º y también con 38 puntos —a dos del descenso—, está calcando los números de la temporada pasada, cuando también sumaba 38 puntos tras 34 jornadas, aunque entonces tenía un colchón mayor de seis puntos. Tras un primer tramo en que el equipo estaba roto, el grupo logró rehacerse y revertir la dinámica. Pero no le ha bastado para respirar tranquilo. Suma tres derrotas consecutivas y cuatro jornadas sin ganar, penalizado además por sus malos resultados ante rivales directos —solo 10 puntos de 33— y por su fragilidad en Montilivi, donde es el tercer peor local de la categoría. La pasada campaña, la permanencia, sufrida, se sostuvo por los goles de Stuani; este año, la falta de pegada le ha devuelto al límite. Y el calendario tampoco ayuda: visita al Rayo y al Atlético, y recibe a la Real Sociedad y al Elche. El Sevilla (17º con 37 puntos) lo fía todo a sus partidos en casa, donde la afición es un elemento clave en su pelea por la salvación. La victoria contra la Real Sociedad le permite depender de sí mismo para quedarse en Primera. Y este sábado llega el Espanyol en un duelo directísimo, también en casa (16.15). Luego va a Villarreal, recibe al Madrid y acaba en el feudo del Celta.El Alavés, primer equipo en zona de descenso con 36 puntos, se complicó mucho la vida con la derrota contra el Athletic en Mendizorroza (2-4). Su duelo ante el Elche de este sábado es una auténtica final. Los de Quique Sánchez Flores tienen luego un calendario más benigno: Barcelona y Rayo en casa, y Oviedo fuera. El Levante, 19º con 33 puntos, a cuatro de la salvación, está completando una gran segunda vuelta, pero incluso así está siendo insuficiente para salir de los puestos de descenso. La llegada de un nuevo entrenador, Luis Castro, cambió la pésima dinámica del equipo y el equipo granota empezó a sumar muchos puntos. Su problema es que la primera vuelta fue una rémora demasiado gruesa como para poder remontarla en una segunda vuelta en la que casi todos los equipos de la parte baja parecen haber dado un paso al frente en esta Liga. El Levante recibe a Osasuna, ya salvado. Después tiene una difícil salida a Balaídos. Se despedirá del Ciutat de València ante el Mallorca, en un duelo que puede ser crucial en su camino hacia la permanencia. Y cerrará el curso en casa del Betis, que no debe jugarse nada.