Los andaluces, con más pegada que juego, consolidan la quinta plaza, mientras que los asturianos quedan a ocho puntos de la salvación con 12 por jugarse
El Betis, con mucho menos juego de lo que se presupone por el marcador, sepultó la esperanza de salvación del Oviedo. Los andaluces, con mucha pegada y a chispazos, consolidan su quinta plaza, que puede ser de Champions, y dejan a los asturianos a ocho puntos de la salvación con cuatro partidos por jugarse. Demasiada muralla por saltar. No tuvo suerte el Oviedo, condenado por sus errores en defensa, también por la mala fortuna. En el minuto 53, el VAR anuló un gol por fuera de juego a Viñas. Cinco minutos después hizo el Betis el 3-0. Fue una tarde tranquila en La Cartuja para los locales, donde Isco y Cazorla se llevaron una ovación monumental. Son los héroes de un fútbol pasado que se añora por su calidad.
No hay paz posible para el Oviedo, que se plantó en La Cartuja muy jugón, con destellos de calidad y dos ocasiones claras ante el Betis en los primeros 10 minutos de partido. Valles hizo dos buenas paradas ante Ilyas y Reina. Con ellas contuvo el ímpetu del Oviedo, mucho mejor que un Betis dormido en el primer tramo del choque. Los de Pellegrini apenas carburaban, sometidos al toque del rival, sin que Fornals, Amrabat o Lo Celso impusieran su ley. Ocurre, sin embargo, que el Oviedo parece condenado por su triste temporada. Por mucho que haga, se derrumba a la primera. En el primer disparo a puerta del Betis, el balón le llegó al Cucho, que marcó desde dentro del área. No lo había merecido el Betis, desde luego, demasiado contemplativo, jugando a las claritas y sin demostrar ser, de verdad, un buen equipo.






