Los vascos salen del descenso tras superar a los de Manuel Pellegrini, que cuajaron un partido muy discreto
La necesidad del Alavés pudo con un Betis fundido, que realizó en Vitoria el peor partido de la temporada. Hay razones que explican el mal encuentro de los andaluces. El primero, sin duda, el cansancio después de acumular un choque tras otro al estar vivo en las tres competiciones. Luego, fue clave el formidable esfuerzo del Alavés, que superó en intensidad al Betis desde el minuto uno al noventa. Dos goles al inicio de cada tiempo acabaron con el conjunto verdiblanco, que acumula su segunda derrota de la temporada y no aprovechó el tropiezo del Espanyol para superarle en la quinta plaza. El mejor exponente del mal partido del Betis fue Antony, muy enfadado tras su sustitución en la segunda mitad después de una actuación muy gris. Ni encaró ni fue decisivo como en anteriores citas. El claro triunfo del Alavés provoca que la situación en la zona baja de la clasificación arda. Ahora es el Getafe el que ocupa la plaza de descenso, empatado a 21 puntos con el Mallorca. Los madrileños juegan ante el Girona este lunes.
Se jugaba mucho el Alavés en la gélida y lluviosa noche de Vitoria. Y la necesidad del que se juega la vida pudo más que el interés de un Betis que pelea todavía en todos los frentes y afrontaba el duelo con muchas bajas. Era previsible, por lo tanto, el arreón inicial del Alavés, que a los tres minutos se puso por delante en el marcador. La defensa bética hizo la estatua ante los movimientos de Lucas Boyé, que asistió al área para que marcara Carlos Vicente. Fue el premio a la valentía de Coudet, que salió con dos delanteros y metió a Protesoni de central, así como el justo castigo a un Betis desconectado. Los verdiblancos, poco a poco, intentaron meterse en el encuentro a pesar de la timidez y falta de intensidad con la que encararon el choque. Altimira le puso un gran balón a Bakambu, titular por la lesión del Cucho, y el delantero disparó sobre el cuerpo de Sivera.






