El equipo de Corberán supera a un rival directo y se aleja de los puestos de descenso
El Valencia da un paso gigantesco hacia la salvación en esta Liga con un enorme pelotón de equipos en pugna por alcanzar la cifra de 42 puntos que parece asegurar la permanencia. Ningún implicado en esta pelea parece aflojar y el conjunto de Carlos Corberán tomó aire al superar (2-1) a un rival directo, el Girona, que bordeó el empate en los últimos minutos, cuando Dimitrievski, decisivo en las últimas jornadas, realizó una parada salvadora al final del partido tras un remate de Stuani.
El Valencia tardó en tomarle la medida a un Girona que empezó el partido jugando a lo que quería Axel Witsel. El centrocampista belga hacía que todo el Valencia fuera corriendo detrás del balón que él movía de aquí para allá. Pero reaccionó el equipo de Corberán en cuanto logró activar a Ramazani y Javi Guerra. El conjunto blanquinegro se apropió del balón y empezó a achuchar a su rival. En unos minutos, un posible penalti, un balón al palo y una acción de Vitor Reis, un central sobresaliente, evitando un gol de Sadiq.
El Valencia se mostraba un punto más ambicioso que otras tardes. El problema fue la pésima sintonía entre sus jugadores sobre el césped. El equipo lo sufrió cuando nadie premiaba unos buenos desmarques por la banda de Gayá o cuando corría al contraataque, tres delanteros frente a tres defensas, y siempre erraba en el pase que debía ser definitivo.






