El Valencia respiró en Mestalla, dónde si no, y logró su primera victoria de la temporada en la tercera jornada de la Liga frente a un Getafe muy solvente en defensa pero sin peligro en la punta. Una jugada de estrategia y un par de genialidades enlazadas de Javi Guerra y Danjuma sentenciaron el encuentro. Carlos Corberán necesitaba este respiro para poder ir puliendo un equipo llamado a puestos más honrosos que el pasado ejercicio y hasta se llevó una goleada que no refleja lo visto sobre el césped.
El Getafe, un equipo que viaja ligero de equipaje en este inicio de la Liga -sin poder inscribir a siete jugadores por esto de los equilibrios financieros-, llegó a Mestalla y desplegó por la cancha el excelente entramado defensivo que ha tejido con precisión Pepe Bordalás. Carlos Corberán veía que su equipo no sabía por dónde atacarle al equipo azulón y achuchaba a los suyos desde la banda para que le metieran más velocidad a la salida del balón, para que avanzaran las líneas, para que su fútbol fuera más vivo y no favoreciera el bloque defensivo del Getafe.
Sufría el Valencia, siempre más ramplón si no encuentra a Javi Guerra, su patrón. El hombre que, cuando su equipo alcanza el área rival, le entrega las llaves a Diego López, el jugador más astuto de este Valencia. Pero en otra noche caliente en Mestalla no hacía más que chocar contra la muralla que había levantado el Getafe, que, por contra, siempre encontraba a Uche, un portento físico capaz de crearse espacios en las estrecheces del área.






