El equipo de Corberán gana con un gol de penalti de Ramazani en el 94 ante un conjunto perico que se ha quedado anclado

Cualquier contratiempo, un simple imprevisto, solía ser suficiente para tumbar al Valencia. Pero Carlos Corberán ha vuelto a transformar a su equipo hasta darle fútbol y carácter para coger vuelo y salvar un partido que se le escapaba después de que el Espanyol, iluminado por Edu Expósito, remontara por dos veces. Ramazani, con un gol de penalti en el añadido, le dio al Valencia un triunfo muy necesario (3-2) para seguir alejándose del descenso.

El Valencia parece más resolutivo en los últimos partidos. Tras varios encuentros en los que su mejoría no tuvo premio, ahora aprovecha mejor sus ocasiones, como demostró Hugo Duro en un primer tiempo en el que su equipo creció desde la seguridad que le dio atrás una pareja de centrales inédita que estuvo impecable. Copete no suele fallar y Cömert aprovechó la oportunidad. Juntos dieron sensación de dominio ante los puntas del conjunto de Manolo González.

Delante sorprendió el siempre escurridizo Lucas Beltrán. El argentino se adelantó para recibir y meterle un balón franco a Hugo Duro. El ariete sorteó a Dmitrovic y puso en ventaja al Valencia. El Espanyol reaccionó con carácter. El equipo de Manolo González se fue de frente a por el empate y buscó su gol en las jugadas a balón parado, una de las debilidades de su rival.