El tiempo frente a las pantallas ha reducido los espacios en los que los menores entrenan la creatividad y el ingenio, como son el juego simbólico y la lectura. Aun así, los expertos recuerdan que el cerebro infantil es plástico y que la capacidad imaginativa puede reactivarse si se recuperan estos hábitos
La relación actual de niños y adolescentes con la imaginación se encuentra en un momento difícil. En los círculos de padres, profesores, psicólogos, personas del mundo editorial y los propios escritores se comenta una situación complicada, pues los menores parece que están reduciendo su capacidad de imaginar nuevos escenarios, a raíz, principalmente, del
ia/2026-02-24/la-adiccion-digital-de-los-menores-trato-a-ninos-que-pasan-el-fin-de-semana-en-la-habitacion-con-el-movil.html" rel="" data-link-track-dtm="">uso excesivo de las pantallas y de la insuficiente relación con los libros. Una de las personas que ha alertado de ello a través de las redes sociales es Jorge Corrales, escritor y profesor de la Escuela de Escritores, que a través de un largo escrito publicado en su cuenta de X en diciembre, que tiene más de 769.000 visualizaciones, advirtió de este problema tras una conversación durante un encuentro con editores.






