Madrid (EFE).- La vacuna contra la rabia es la única obligatoria por ley en España para las mascotas, aunque reciben muchas otras por el deseo de sus dueños de protegerlas; pero la sobrevacunación es una práctica que puede sobreestimular el sistema inmune de los animales, con ciertos riesgos, advierten los especialistas.
Tanto en veterinaria como en medicina humana hay que guiarse por el principio del menor tratamiento necesario, señala el veterinario Víctor Algra.
«Muchas de las vacunas que ponemos son para proteger a las mascotas, pero no son obligatorias por ley ni nadie puede ser multado por no tenerlas. Parvo, moquillo, hepatitis, panleucopenia felina… Todos hemos oído el típico caso de un perrito con parvo, cachorros que se mueren, así que son vacunas muy importantes para ellos, aunque esas enfermedades no van a afectar a una persona», explica.
«Las vacunas de enfermedades que sí afectan a las personas son muy importantes a nivel de salud pública y ahí entraría la vacuna de la rabia, que en casi todas las comunidades es anual», añade.
«Aunque el equipo de veterinarios debe valorar a sus pacientes de forma individualizada y establecer un plan vacunal en función del riesgo, es importante saber que hay vacunas que generan inmunidades muy duraderas y otras no. Hace años, ante la duda se primaba la seguridad y se optaba por vacunar todos los años de todo», indica Algra.







