Cada vez tenemos más animales y cada vez queremos tratarlos mejor. Algunos expertos reclaman un urbanismo que los tenga en cuenta

En España hay más de 9,29 millones de perros y cerca de 6 millones de gatos, según datos de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (Amvac). El número de perros, que creció entre 2019 y 2024 cerca del 18%, supera al número de niños. En prácticamente cualquier ciudad española, un terrier que pasea por la calle, va a la playa,...

entra a un restaurante y vuelve a casa en metro no levanta sorpresas. Lo hacen incluso algunos gatos. No era así hace 10 años, cuando la mayoría de los establecimientos, transportes públicos y playas les estaban vetados. Es decir, el número de animales de compañía aumenta y las ciudades se amoldan. Pero ¿cómo exactamente?

El animal doméstico ha dejado de ser un bien para convertirse en un miembro más de la familia que acompaña a sus dueños en las rutinas diarias. Como consecuencia, el mercado les ha abierto la puerta: el número de tiendas, hoteles y spas para perros y gatos se ha disparado y cada vez más locales permiten su entrada. La Guía Repsol, por ejemplo, incluye desde 2025 la categoría “soletes pet-friendly”. “En España, la industria de las mascotas ha crecido como consecuencia de la demanda por parte de la ciudadanía”, señala por teléfono José Luis Serrano-Montes, profesor del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Granada. “Y ahora algunos ayuntamientos también están respondiendo”.