El número de mascotas en los hogares crece cada año en España. Conviven con sus dueños unos 20 millones, de entre los cuales casi siete se corresponden a perros y cerca de cinco millones a gatos, según el estudio de 2025 elaborado por la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos de para Animales de Compañía (Anfaac) y Veterin­dustria.

De puertas adentro de la vivienda, la convivencia puede ser fácil, pero no tanto cuando estas mascotas se cruzan con los vecinos en la escalera o el portal de una comunidad de propietarios.

Para proteger a los perros y gatos, la ley de bienestar animal, que hace dos años que entró en vigor, marca un antes y un después en la consideración de los animales en el entorno humano, especialmente en las comunidades vecinales. Antes de 2023, la regulación de la tenencia de animales se apoyaba en normativa autonómica, ordenanzas municipales y la Ley 17/2001 que modificó el Código Civil e introdujo el concepto de animal como ser sintiente. Sin embargo, no existía una norma estatal.

Entre otras medidas, se prohíbe expresamente mantener de forma habitual a perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos, patios y similares o vehículos; y dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía durante más de tres días consecutivos, 24 horas continuadas si hablamos de perros.