Las mascotas no siempre se pueden llevar de viaje durante las vacaciones estivales. Una de las opciones para garantizar sus cuidados durante esos días de ausencia son las residencias de animales. Pero para que así sea, hay que elegirlas bien y con criterios como que haya personal sanitario o tengan instalaciones adaptadas para que puedan jugar y socializar sin riesgo. “Lo ideal sería buscar un centro con espacios adecuados, donde puedan correr, salir y relacionarse, si lo permite el carácter del animal”, recomienda Sandra Borràs, veterinaria gerente de Masvet Clínica Veterinaria, en Masquefa (Barcelona).
Existen residencias y centros veterinarios especializados donde se admiten y cuidan animales con necesidades específicas. “Los primeros ofrecen asistencia médica a los que están en tratamiento médico y los segundos atienden a los que tienen dificultades de convivencia”, explica Helena Bat, psicóloga, especialista en etología animal y bienestar animal. “También es importante que las residencias tengan acuerdos con veterinarios o trabajen con ellos en el propio centro, por si el animal necesita ser atendido”, añade Borràs.
A la hora de elegir el lugar donde se alojará el perro o el gato durante los días de verano, conviene tener en cuenta que el centro tenga unas rutinas diarias adecuadas para cada animal. “Es importante para su bienestar que salgan al exterior de las instalaciones, jueguen y hagan ejercicio. Además que se tengan en cuenta y atiendan las particularidades, como en el caso de los animales que necesitan medicación por una enfermedad crónica o que precisan un pienso específico”, sostiene la veterinaria.






