Adaptamos este picoteo popular para poder prepararlo en freidora de aire o en el horno. El adobo y la mezcla de especias con las que se sazona hace que sea adictivo
Puedes preparar estos bocaditos de pollo frito al estilo taiwanés, tiernos y especiados, en freidora de aire, en el horno o, como en su origen, fritos en abundante aceite. Te damos las instrucciones para la freidora y el horno para que elijas tu aventura en función de los medios que tengas. Y si no tienes miedo al aceite, pues fríelos.
Esta es una adaptación de un picoteo muy popular en Taiwán, el pollo con sal y pimienta, piezas de pollo que se adoban y se fríen rebozadas en huevo y harina. Para poder preparar el pollo con comodidad en una freidora de aire o en el horno el huevo del rebozado se obvia y se mojan con aceite las piezas de pollo ya emborrizadas con la harina. El pollo se adoba previamente y una vez frito se adereza con una mezcla de especias que le aporta un sabor muy característico.
La combinación del adobo con el sazonado posterior les da a los bocaditos un punto adictivo: quedan tiernos por dentro, doraditos por fuera y muy sabrosos. Los contramuslos son la pieza de pollo que recomendamos, porque queda más jugosa en este tipo de preparación que otras partes del ave. Si quieres aligerar aún más estos bocaditos, puedes obviar el azúcar tanto en el adobo como en el aderezo.






