El Gobierno impone una férrea disciplina a los diputados laboristas para que rechacen la moción de la oposición

El grupo parlamentario que apoya al Gobierno británico ha rechazado a última hora de este martes la moción de la oposición conservadora que perseguía abrir una investigación a Keir Starmer en la Comisión de Privilegios del Parlamento como consecuencia del escándalo en torno al exministro Mandelson y su nombramiento como embajador en Washington....

Starmer lleva poco tiempo en política, pero ha sido el suficiente para entender que el poder se ejerce sin miramientos. El primer ministro no ha dejado a los diputados laboristas margen para la duda o los escrúpulos. Ha ordenado que se impusiera con todas las consecuencias la disciplina parlamentaria (three line whip, o triple látigo, en la jerga británica, que supone sanciones severas en caso de desobedecer) ante la votación crucial este martes en la Cámara de los Comunes.

El resultado de la votación (335 noes y 223 síes), sin embargo, deja claro que un número importante de laboristas no estaban cómodos con la situación. El grupo parlamentario tiene 403 miembros, con lo cual un buen puñado de ellos ha ignorado la consigna del Gobierno para votar a favor de la moción, abstenerse o, simplemente, no presentarse.