Shanghái (China) (EFE).- El Salón del Automóvil de Pekín abre hoy sus puertas con casi 200 modelos dispuestos a llevar a cabo su debut mundial y todas las miradas puestas en las novedades entre los vehículos eléctricos, convertidos ya en los grandes protagonistas del sector automotriz del país asiático.

Estas son algunas claves para entender el auge de los eléctricos chinos:

Para entender el origen del sector chino de los eléctricos, hay que remontarse a los años 2000: en 2001, el Gobierno ya lo incluyó en un plan quinquenal, pero no fue hasta finales de esa década cuando empezó a ofrecer un apoyo firme que el ‘think tank’ estadounidense CSIS cifra en hasta 230.800 millones de dólares entre 2009 y 2023.

China había logrado convertirse en el mayor mercado mundial de automóviles, pero las marcas extranjeras -con ventaja de décadas en motores de combustión- dominaban, eso sí, fabricando en el país mediante empresas conjuntas limitadas al 50 % por Pekín, lo cual, según los críticos, sirvió para que sus socios locales se hicieran con tecnologías clave.

Y, para lograr que la transición fuese exitosa, la ‘pinza’ a los conductores vino no solo del ahorro en gasolina, sino de las restricciones a la circulación y los altos precios de matriculación para coches de combustión -en ocasiones, incluso más que el propio vehículo, mientras que para los eléctricos es gratis- en combinación con jugosos incentivos fiscales para los compradores.