Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva para financiar la investigación de sustancias como el LSD y explorar sus posibilidades en el tratamiento de problemas de salud mental. Se reabren debates sobre la legalización de unas drogas en cuya historia ha habido experimentación, intentos de usos militares y, ahora, una medicalización que también plantea dudas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el pasado 18 de abril una orden ejecutiva que ampliará y financiará la investigación de las aplicaciones en salud mental de las sustancias psicodélicas. Por primera vez en décadas, el Gobierno federal no se limita a tolerar o financiar indirectamente la investigación con sustancias psicodélicas. Esta vez Trump ha decidido impulsarla a nivel federal de forma explícita, centrando sus esfuerzos sobr...
e todo en la ibogaína. Pero no es la única sustancia que ha recibido luz verde. Además se han acelerado los ensayos clínicos que ya se venían dando con la psilocibina o el MDMA.
El argumento no es tan solo cultural o espiritual, sino clínico y muy político. En el trasfondo de esta orden se encuentra el tratamiento del estrés postraumático para los veteranos de guerra (un presupuesto desorbitado de 40.000 millones de dólares al año) y la crisis de opioides, marcada por la epidemia de fentanilo. En 2023 se alcanzó un máximo de 80.000 víctimas mortales.













