La Moncloa exige a las comunidades que las VPO sean de por vida y que cofinancien con un 40% para liberar 7.000 millones

Son dos modelos distintos, dos formas de entender la política, la economía y el desarrollo. Dos mundos que colisionan a diario. El PSOE opta por unas políticas sociales con mayor presencia del Estado, mientras que el PP aboga por la economía de mercado. Keynes contra Friedman. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha mostrado su disgusto por el Plan Estatal de Vivienda de Pedro Sánchez que va este martes al Consejo de Ministros. La presidenta de Madrid siente que el plan invade sus competencias en vivienda, transferidas a las comunidades, al marcar los socialistas una línea muy clara con la que pretenden combatir los precios disparados en alquiler y compra de pisos por toda España, sobre todo en las grandes ciudades como Barcelona y Madrid. Sánchez impone por primera vez unas condiciones para liberar esos fondos.

El nuevo Plan de Vivienda Estatal del Gobierno central llega tarde, invade competencias y no está consensuado con las comunidades autónomas.

Todo se resume en que si no comulgas con el intervencionismo de Pedro Sánchez, no hay dinero. pic.twitter.com/L3hpkOmWe3

El Gobierno estatal exige que toda la vivienda pública lo sea de por vida, que no pueda dejar de ser VPO con el paso del tiempo. También que las regiones cofinancien un 40% del plan y que las comunidades compartan más datos para poder realizar mejores análisis de este problema, que es el que más preocupa según el Barómetro del CIS de abril 2026 (el 41,3%). Ayuso y su equipo lo consideran intervencionista, que provoca inseguridad jurídica y no defiende la propiedad privada. “Un desastre absoluto”, dicen. Sin embargo, no han revelado el sentido de su voto en la conferencia sectorial de presidentes autonómicos que se celebrará el próximo mes de mayo.