El proyecto para ofrecer alquileres teóricamente asequibles incluye márgenes que la Administración ve “moderados” para las compañías que pagan los edificios

Hacer realidad la mayor promesa electoral de Isabel Díaz Ayuso en materia de vivienda tiene un precio: concretamente, que los accionistas de las empresas seleccionadas para levantar con su dinero y sobre parcelas públicas los edificios del Plan...

Vive de alquiler accesible obtengan una rentabilidad financiera media calculada del 6,8%, lo que se traduce en 4.857 millones de euros de beneficio neto estimado entre todas las empresas y todas las parcelas licitadas (que no adjudicadas) al final de los entre 50 y 75 años que tendrán las compañías para explotar esos terrenos. Así consta en documentación pública consultada por EL PAÍS y recogida en el portal de contratación de la Comunidad de Madrid. La Administración regional defiende que el gobierno de España va a seguir ahora el mismo modelo y define como “moderado” el margen de las compañías, que corren con los costes de poner en el mercado 14.000 pisos, una cifra aún alejada de los 25.000 que Díaz Ayuso prometió en 2019, durante su primera campaña como candidata del PP, y también justo después de ser elegida presidenta de la Comunidad de Madrid. Ahora, con 83 parcelas adscritas al plan, y 53 incardinadas en concursos ya resueltos, según consta en el portal de contratación, la oposición considera el modelo un escándalo.