El PSOE defiende un paquete flexible para adaptar la respuesta a cada momento, mientras Sumar y los socios del Ejecutivo piden limitar los alquileres
El PSOE, ala mayoritaria del Gobierno y batuta en cuestiones económicas, enfría la inclusión de medidas en materia de vivienda en el primer plan de respuesta a la guerra de Irán, que el Ejecutivo aprobará este viernes en un Consejo de Ministros extraordinario. El diseño del paquete, según trasladaron ayer tanto el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, como fuentes del ala socialista, se reducirá a actuaciones “proporcionadas” al impacto macroeconómico observado hasta la fecha, con rebajas fiscales y ayudas focalizadas en los sectores más afectados. Ese diagnóstico inicial dejaría fuera, al menos en este momento, las demandas de Sumar y de socios parlamentarios habituales como Bildu o ERC, que reclaman una prórroga automática de los alquileres a punto de vencer y topes a la actualización de las rentas.
Esta posición se explica por el análisis de la situación que manejan en las principales áreas económicas del Gobierno. Cuerpo insistió este martes, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en que la respuesta debe ser “flexible” y adaptarse a la evolución del conflicto, pero también ajustarse en cada momento a los efectos reales que se están registrando en la economía. Y esos efectos, a día de hoy, se concentran de forma muy clara en el encarecimiento de la energía y de determinadas materias primas, especialmente los carburantes y los fertilizantes. “Esto no es como Ucrania”, sintetizó el ministro para relativizar el golpe que, por ahora, están causando las tensiones geopolíticas en el cómputo general.








