El Canal no bonifica ni 7.000 euros al año por la factura del agua a los propietarios que se han quedado sin sus casas, y cientos de las ocupadas son del gobierno
Si Pedro Sánchez tiene su Manual de Resistencia, Isabel Díaz Ayuso tiene su
n-accion-exterior.html" data-link-track-dtm="">Manual de Oposición. Se observa el lunes. Ese día, el presidente del gobierno anuncia bonificaciones fiscales para los propietarios que no suban los alquileres a sus inquilinos. Inmediatamente, el gobierno de Díaz Ayuso en Madrid reacciona criticando la medida. “Lo primero que hay que hacer es derogar la ley de vivienda”, dice el número dos de la baronesa, Miguel Ángel García Martín. “Y lo segundo, tiene que haber garantías, seguridad jurídica, que no se proteja al okupa, sino al pequeño ahorrador”. El portavoz del ejecutivo vuelve a alentar así el fantasma de la okupación, que Díaz Ayuso alimenta periódicamente con sus discursos, reuniones con los afectados y anuncios de medidas para combatir esta lacra. Sin embargo, las dimensiones gigantescas que se le achacan a este delito en Madrid no se corresponden con los datos: por ejemplo, solo una veintena de afectados se acogen a la bonificación de la factura del agua por parte del Canal de Isabel II, según documentación oficial a la que accedió EL PAÍS.







