Cuatro niños fallecieron en 2020 en el país latinoamericano tras recibir fármacos oncológicos fabricados por la empresa india Naprod. La compañía sigue exportando medicamentos a todo el mundo, incluido Colombia. Expertos consideran que dos tercios de los países del mundo no pueden garantizar que los remedios que llegan a los pacientes sean seguros
Valery Javiana Fernández Rivas tenía solo seis años cuando murió. Le habían diagnosticado una forma agresiva de leucemia en el verano de 2018 y comenzó quimioterapia en un hospital del norte de Colombia unos meses después. “Aun con la enfermedad, era una niña muy alegre”, dice su madre, Yohana, mientras muestra un video de Valery, con el pelo muy cortito, bailando feliz al ritmo de un viejo éxito de rumba latina.
Los medicamentos de Valery, que incluían un fármaco llamado metotrexato, debían inyectarse en su médula espinal cada dos semanas. “Era muy fuerte”, recuerda Yohana. “Cuando yo estaba a punto de echarme a llorar, me decía: ‘Yo no voy a llorar, mami”.
A finales de enero de 2020, tras más de un año de tratamiento, Valery llegó a la Clínica Medical Duarte, en Cúcuta, para una inyección rutinaria. El enfoque agresivo estaba funcionando, y el plan era que pronto pasara a un tratamiento menos intensivo con pastillas.






