Los que perdieron a un ser querido por las bacterias detectadas en el fármaco exigen investigar toda la cadena de responsabilidades

La primera señal de alarma apareció en los pasillos de terapia intensiva. “Se están muriendo muchos”, decían en voz baja los familiares de pacientes internados en el Hospital Italiano de La Plata, unos 60 kilómetros al sur de Buenos Aires. Era principios de abril y todos temían que su ser querido fuese el próximo. La situación se repetía en otros centros médicos de todo el país, pero nadie sospechaba que esa seguidilla de muertes

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se-acerca-al-centenar-de-muertos-por-el-fentanilo-clinico-contaminado-mientras-milei-presiona-al-juez-del-caso.html" data-link-track-dtm="">estaba provocada por fentanilo clínico contaminado con dos bacterias muy resistentes. Ese potente fármaco opiáceo que les inyectaban como anestésico y para calmar el dolor era el origen de severas enfermedades respiratorias que desarrollaban y terminaban por matarlos.

Seis meses después, las muertes investigadas por la Justicia ascienden ya 124 y los directivos de los dos laboratorios argentinos responsables de la producción de fentanilo están procesados y detenidos en prisión preventiva. Las familias afectadas creen que la cifra real es mucho más alta y piden a la Justicia que investigue toda la cadena de responsabilidades de una catástrofe sanitaria sin precedentes.