El exdirigente laborista, a quien el primer ministro encargó en 2025 la revisión de su estrategia militar, sostiene que el gasto es insuficiente y que la seguridad nacional “está en riesgo”
No será el primer político al que le ocurre, pero el primer ministro británico, Keir Starmer, corre el riesgo de caer víctima de su propia hinchada. El hombre a quien encargó que diseñara y redactara la Revisión Estratégica de la Defensa del Reino Unido en 2025, George Robertson —secretario general de la OTAN entre 1999 y 2003 y ministro de Defensa entre 1997 y 1999—, se ha saltado su proverbial prudencia para arremeter con extrema dureza contra el Gobierno laborista. Muchas palabras y pocos hechos, denuncia Robertson, histórica figura del laborismo.
“Hay hoy una complacencia corrosiva en los líderes políticos del Reino Unido. Se les infla la boca al hablar de los riesgos, las amenazas, las luces rojas y las señales de alerta… Pero no son capaces ni siquiera de iniciar una conversación nacional sobre su defensa”, afirma Robertson, de 80 años, en el discurso que tiene previsto pronunciar este martes por la tarde en Salisbury, pero cuyas líneas fundamentales han sido adelantadas por el diario Financial Times.










