Los daños sobre infraestructuras clave y el apagón digital lastran la actividad. La inflación se dispara aún más

La destrucción de infraestructuras estratégicas iraníes durante la guerra, el apagón de internet ―que ya supera las seis semanas―, las sanciones estadounidenses, la corrupción interna generalizada y

ional/2026-04-13/europa-y-asia-temen-las-consecuencias-de-un-bloqueo-aun-mayor-de-ormuz.html" data-link-track-dtm="">el reciente anuncio de un bloqueo naval en Ormuz por parte de Estados Unidos dejan a la economía iraní al borde del colapso.

El país, que ya antes del conflicto registraba un estancamiento inflacionario crónico y había sufrido el golpe del apagón total de internet tras las protestas de enero, afronta ahora nuevas presiones. La inflación interanual, que hace un año era del 39%, roza ya el 72%, según los últimos datos publicados por la oficina estadística nacional. En el mismo periodo, el alza en el precio de los alimentos pasó de algo menos del 43% al 125%. Cabe recordar que una de las principales causas de las protestas masivas de enero fue el deterioro económico y la fuerte depreciación de su moneda, el rial.

Varios sectores fundamentales para la economía iraní, como el petróleo, el gas, la petroquímica o la siderurgia, han sufrido daños severos tras ser bombardeados por Estados Unidos e Israel. El ataque a las siderurgias Mobarakeh y Khuzestan golpeó uno de los pilares de la industria, al afectar a dos empresas clave para el suministro de materias primas, las exportaciones no petroleras y unos 30.000 empleos directos e indirectos. La paralización de estas plantas amenaza, además, con alterar cadenas productivas y eleva la dependencia de Irán del acero importado, especialmente de China.