Hace menos de un mes, la Fiscalía reconoció a esta histórica militante independentista como víctima del franquismo, pero archivó su caso
La activista Blanca Serra, víctima reconocida de torturas durante la transición en la comisaría de la Via Laietana de Barcelona, ha muerto este sábado a los 82 años, según ha informado Òmnium Cultural. “Lamentamos profundamente su muerte. Su legado contra la represión del Estado y de lucha por la memoria nos marca el futuro”, afirma la entidad en un texto en X. Serra ha fallecido pocas semanas después de saber que la Fiscalía había archivado su denuncia por torturas, aunque reconociendo, por primera vez, que éstas existieron.
Serra fue detenida durante la transición por sus actividades como militante del independentismo catalán. Sufrió torturas, malos tratos, vejaciones y humillaciones tanto en la histórica sede de la brigada político-social del franquismo en la Via Laietana de Barcelona como en dependencias policiales de Madrid. En compañía de otros viejos activistas y con la ayuda de un andador, Serra ha seguido acudiendo, casi hasta el final, a las concentraciones organizadas cada 15 días frente a la Jefatura Superior de Policía para pronunciar en voz alta el nombre de los torturadores. En una entrevista con este diario, Serra explicó que le gustaría que el edificio se convirtiera en un espacio de memoria y reconocimiento a las víctimas.






