La presidenta madrileña trata de sortear en los tribunales la aplicación de la ley estatal. Víctimas del franquismo relatan las torturas sufridas en la antigua DGS, actual sede del Gobierno regional

La presidenta madrileña, que suele utilizar en su discurso referencias a la Guerra Civil y la dictadura para hablar del Ejecutivo —“el Gobierno promueve el guerracivilismo en todo”; “basta de blanquear el Estado dictatorial de Sánchez”; “así es como funciona una dictadura comunista”...—, rechaza que una placa recuerde que la sede de su Gobierno fue durante el franquismo, escenario de detención y torturas. Argumenta el Ejecutivo madrileño que la decisión viene de “un autócrata” (en alusión al presidente del Gobierno) y que se trata “de una resolución sectaria, contraria a la verdad”. La verdad, que pueden acreditar los que pasaron por sus dependencias durante la dictadura, es que el edificio ...

que alberga hoy al Gobierno madrileño fue, durante el franquismo, la sede de la Dirección General de Seguridad (DGS), cuyos responsables, entre otros, Antonio González Pacheco, Billy el Niño, interrogaban y torturaban a hombres y mujeres que habían sido detenidos por defender, precisamente, uno de los lemas de Ayuso: la libertad. A colocar al detenido con las esposas debajo de las piernas y ponerlo a caminar, para que se clavaran en las muñecas, lo llamaban “el pato”; A simular que iban a arrojarte por la ventana, “un Grimau” [por Julián, el dirigente comunista, fusilado en 1963, que según el Régimen había intentado suicidarse en la DGS, algo que, según su abogado, no era posible: la policía declaró que había roto el cristal con la cabeza, pero no tenía corte alguno en la cara].