La presidenta de Madrid los acusa a ambos de orquestar un complot en su contra y borrar “todo dispositivo digital con el ánimo de obstruir la labor judicial

Isabel Díaz Ayuso ha comparecido este viernes entre una gran expectación por lo que tenía que decir un día después de que se conociera la condena al fiscal general del Estado por un caso que le atañe directamente. La sentencia ha tenido una enorme repercusión política y mediática. La resolución del Tribunal Supremo supone una victoria para ella porque ha prevalecido su relato de que Álvaro García Ortiz, en connivencia con el presidente Pedro Sánchez, maniobraron en su contra.

Nada de eso ha quedado demostrado en el juicio, aunque haya acabado en condena. García Ortiz era sospechoso de filtrar un documento en el que el abogado del novio de la presidenta, Alberto González Amador, reconocía dos delitos fiscales que, juntos, suman más de 300.000 euros. “No es el fiscal general del Estado, sino Pedro Sánchez quien se ha sentado en el banquillo de los acusados”, ha declarado Ayuso en una comparecencia ante los medios en la que no ha admitido preguntas.

La presidenta ha leído en teleprompter una declaración muy institucional, de la que no se ha salido ni un milímetro. Si la gente la esperaba eufórica en su intervención hoy en la sede del Gobierno de Madrid, se ha llevado una decepción. Ayuso se ha presentado contenida, seria, nada presa de sus emociones. Su mensaje es que ella ha vencido a Sánchez: “Él mismo afirmó que el fiscal dependía de él. Y el fiscal ha sido condenado. Él mismo dijo que habría que pedir perdón al fiscal mientras juntos borraban todo el dispositivo digital con el ánimo de obstruir la labor judicial”.