El ministerio fiscal admite que la activista Blanca Serra fue víctima de los hechos pero que no puede identificar a los autores
La Fiscalía de Barcelona ha decidido archivar la primera denuncia por torturas en el contexto de crímenes contra la humanidad cometidas en la comisaría de la Via Laietana de Barcelona durante el Franquismo y los primeros años de la Transición. Investigó si la activista Blanca Serra había sido víctima de ellas y, en un comunicado remitido este jueves, así lo confirma, pero ha decidido sobreseir el caso al no poder identificar a los autores materiales del delito, según ha afirmado en un comunicado, en el que afirma que ha presentado “denuncia ante el órgano judicial solicitando el archivo provisional”.
Según el comunicado remitido por la Fiscalía, su informe realiza un relato de los hechos que recoge las explicaciones de Serra: que fue detenida junto a su hermana por agentes de la llamada Brigada Político Social, que el “único motivo” de esa detención era su actividad política de oposición a la dictadura y que, durante su estancia en la Comisaría, entonces la Jefatura de Policía, “le infligieron violencia física y psíquica con el fin de obtener información y conseguir una confesión”. Las consecuencias de aquellos hechos fueron “secuelas de tipo traumático”. El decreto de la Fiscalía considera, además, que aquellos maltratos se produjeron “en el contexto de la persecución y represión política instaurada por el franquismo y en el marco de un régimen institucionalizado de opresión sistemática y generalizada” , y que Blanca Serra tiene la condición de “víctima del franquismo, de acuerdo con la Ley de Memoria Democrática”.






