La contaminación lumínica global aumenta, pero en amplias zonas del planeta, como Europa, disminuye por madurez tecnológica y conciencia ambiental

La contaminación lumínica sigue aumentando. No es una novedad; las noches de la Tierra son cada vez más brillantes desde hace tiempo. Pero el nuevo trabajo publicado en Nature que confirma esta tendencia, también ha detectado que en partes del planeta la luz artificial está de retirada. En algunas zonas se debe a conflictos o crisis, como en Ucrania, Siria o Venezuela. Pero en otros, como en Europa, gracias a la transición tecnológica y la concienciación de los daños que provoca esta polución en los ecosistemas y los propios humanos, la noche se está recuperando.

Apoyados en 1,16 millones de imágenes capturadas por tres satélites distintos, investigadores de la NASA y varias universidades han confirmado que la esfera terrestre es hoy más brillante que nunca. Según la instrumentación usada en el proyecto Black Marble, la iluminación artificial captada desde el espacio ha aumentado en un 16% desde 2014. Pero tras ese aumento neto se oculta también otra realidad: en el mismo periodo de tiempo ha habido zonas del planeta en las que ha bajado la radiancia de las luces (medida en vatios por metro cuadrado).