La mujer, de 69 años, llegó al Hospital General de Valencia con una pancreatitis aguda
Una paciente de 69 años murió el pasado mayo después de 36 horas en un box de urgencias del Hospital General de Valencia, a la espera de una cama, sin nuevos controles de constantes, analíticas ni exploraciones clínicas tras su valoración inicial. La Conselleria de Sanitat valenciana ha indemnizado ahora con 225.000 euros a su familia, en un acuerdo alcanzado en el marco de una reclamación patrimonial por responsabilidad sanitaria.
La mujer acudió a urgencias con dolor abdominal, vómitos y sensación de hinchazón. Según la Asociación El Defensor del Paciente, que interpuso la reclamación, fue explorada a su llegada y sometida a varias pruebas, entre ellas una ecografía abdominal, tras la que fue diagnosticada de pancreatitis aguda biliar. Los médicos decidieron su ingreso en hospitalización, pero la falta de camas impidió su traslado y quedó en un box de urgencias.
La enferma permaneció desde las 00.12 horas del ingreso hasta las 07.32 del día siguiente, cuando se firmó su fallecimiento, sin el seguimiento clínico que requería su situación, denuncia la asociación En ese intervalo, siempre según la reclamación, no figura ninguna nueva monitorización ni otra exploración más allá de la practicada en la entrada al hospital.






