La titular del juzgado de lo Penal 2 de Alicante ha condenado por homicidio imprudente a las dos pediatras que atendieron a Aitor, un niño de ocho años que falleció de peritonitis, según reveló la autopsia, después de haber pasado cinco veces en cuatro días por las urgencias del centro de salud de Petrer y del Hospital de Elda, en Alicante. La magistrada indica en la sentencia, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, que las dos médicas incurrieron en un “error de diagnóstico […] cuantitativo y cualitativo de extrema gravedad, al minusvalorar los síntomas que presentaba el menor”. Por tanto, las condena a dos años y un año de prisión, y a la inhabilitación para la práctica de su profesión de 3,5 y 3 años, respectivamente. La abuela de Aitor y su pareja, que ostentaban la patria potestad del menor, y la madre biológica deberán percibir una indemnización que en conjunto se eleva a cerca de 180.000 euros.

El calvario de Aitor tuvo lugar en octubre de 2020, con la pandemia de coronavirus en pleno auge. En torno a “mediodía” del sábado 24, recuerda el fallo judicial, el menor “empezó a sufrir un dolor abdominal” en casa de sus abuelos, representados, al igual que la madre biológica, por la abogada Raquel Sánchez Navarro. En el centro de salud, la pediatra de guardia no vio señales de alarma y lo envió a casa. Al día siguiente, a las 9.49 horas, el niño, con vómitos cada vez más persistentes, volvió al mismo centro sanitario, donde la pediatra observó que Aitor se encontraba “ojeroso”, que no toleraba “suero ni otros líquidos” y que, tras palparlo, encontró que su presentaba “abdomen doloroso”, por lo que lo remitió a las urgencias del hospital más cercano, el de Elda.