Las plataformas tecnológicas se enfrentan a sentencias por los efectos de sus productos, como las tabaqueras hace años; las siguientes serán las compañías de inteligencia artificial

En el primer episodio de Mad Men, el publicista Roger Sterling está reunido con los dueños de Lucky Strike, que empiezan a temer las injerencias del Gobierno. “Comprenda que debido a la manipulación de los medios”, dice Sterling, “el público tiene la impresión de que sus cigarrillos provocan ciertas enfermedades mortales”. ...

La trama de la serie comienza en 1960, unas cuantas décadas antes de las demandas que costarían miles de millones a las empresas tabaqueras. Y 66 años más tarde, las compañías tecnológicas están llegando a su momento Lucky Strike: Google y Meta, la propietaria de Facebook e Instagram, se enfrentan a las primeras sentencias millonarias por propiciar la adicción en menores y por no protegerlos de contenidos explícitos y del acoso.

La vinculación entre la salud mental y las redes no es tan directa como entre el tabaco y el cáncer de pulmón, pero no solo existe, sino que Meta la ocultó durante años. Sin embargo, la regulación ha sido tímida y tardía. Por ejemplo, varios países, entre ellos España, han anunciado que prohibirán el acceso a los menores de 16 años, pero los riesgos se conocen desde hace al menos una década.