La Inspección cuenta con las vías legales para sancionar pero carece de especialistas para analizar las herramientas de IA
El mal uso de los algoritmos en el entorno laboral o el rechazo de las empresas a informar sobre el contenido de sus herramientas de inteligencia artificial es vox populi en los entornos de gestión empresarial. Hasta ahora, la Inspección de Trabajo no había puesto el foco en este asunto, pero la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda...
Díaz, anunció esta semana una campaña de inspecciones para extremar la vigilancia del uso que hacen las grandes tecnológicas, como Amazon, de estos algoritmos para controlar a los empleados y organizar sus ritmos de trabajo. Sin embargo, distintos expertos consultados apuntan algunas complicaciones para imponer sanciones por estas prácticas.
La Generalitat de Cataluña multó el pasado mes de junio a Amazon por negarse a desvelar el funcionamiento de los algoritmos usados para medir la productividad de los trabajadores en su centro logístico del Prat de Llobregat (Barcelona). Aunque la multa fue poco menos que simbólica, de poco más de 2.400 euros, tuvo trascendencia por ser pionera a la hora de sancionar la negativa de una empresa a dar cuenta del detalle de su aplicación algorítmica.






