Uno de cada cuatro miembros de la plantilla de dos centros situados en Cataluña perderá su trabajo en tareas de asistencia a las tiendas que venden en la plataforma y de verificación de identidades de los proveedores

Años después de la primera irrupción a gran escala de la inteligencia artificial generativa (IA), su impacto en el empleo se nota, y España no es una excepción. Si bien el discurso oficial del sector tecnológico es el de que la IA traerá grandes ganancias de productividad y generará nuevos empleos frente a otras revoluciones tecnológicas como la máquina de vapor o internet, la realidad, al menos por el momento, no es tan brillante. La IA está siendo usada por las empresas para automatizar tareas y despedir trabajadores. Amazon, aunque no es la única, es una de las compañías que está en el foco.

Amazon da trabajo a unos 1,5 millones de personas en todo el mundo. En España, según datos de cierre de 2024, eran alrededor de 28.000. A finales de 2025, la firma comunicó que haría 14.000 despidos a nivel global. Unas semanas después, en enero, avanzó la salida de otros 16.000. En el caso de España, fuentes sindicales apuntan a que la segunda oleada no ha tenido impacto, pero la primera sí que lo hizo. En concreto, en el marco de esa primera oleada de despidos, Amazon pactó prescindir como máximo de 791 empleos en dos centros situados en Barcelona y de otros 129 empleados en Madrid. Finalmente, tras las negociaciones sindicales, en Cataluña 735 empleados perdieron su puesto de trabajo.