Les gusta estar entre fogones, pero también tienen otros oficios a los que les hubiera gustado dedicarse

Pasan horas encerrados en las cocinas. Confiesan que, para ser cocineros, han tenido que parar el reloj y concentrarse en los fogones, pero si echan la vista atrás todos tienen una profesión a la que les habría gustado dedicarse. Ramón Freixa, al frente de dos restaurantes en Madrid, Tradición y Atelier, reconoce que en algún m...

omento de su infancia quiso ser cantante: “Estaba enamorado de la ficha roja de Parchís y de Miguel Bosé”. También admite que le gustaría ser florista, “dado que el arte floral me encanta por esa construcción efímera con el mundo de las flores”.

A Joan Roca, por ejemplo, le habría gustado dedicarse a la arquitectura. En parte porque ve cierto paralelismo entre ambas disciplinas: “Construimos platos que se elaboran con materiales que tienen que funcionar”, apunta el cocinero y propietario de El Celler de Can Roca (Girona). A Pedro Sánchez le habría encantado ser meteorólogo. “Debo ser el único al que le gustan los canales de meteorología en la tele”, señala el cocinero y dueño de Bagá (Jaén). Susi Díaz también lo tiene claro. Además de dirigir el restaurante La Finca (Elche), cuenta con el título de corte y confección: “Yo era modista, me hacía mis propios vestidos. Sería diseñadora de moda”.