La financiación de sus bancos contempla la ejecución anticipada de los créditos en caso de cambio de control
La potencial fusión entre Puig y el gigante cosmético estadounidense Estée Lauder, en fase de negociación tal y como reconocieron ambas compañías este lunes, tendría incidencia directa sobre los acuerdos de financiación que el grupo catalán tiene firmados con sus bancos prestamistas, según el resultado final que se derive de dichas conversaciones.
Las dos empresas implicadas recalcaron el lunes que la negociación trata una posible “combinación de negocios”, y no una potencial adquisición de una participación mayoritaria por parte de Estée Lauder, cuyo tamaño es mayor que el de Puig: triplica su valor en Bolsa y más que duplica su facturación anual, aunque la española mejora sus márgenes y beneficios en los últimos años.
La elección de las palabras puede ser importante en este proceso. Puig tiene vinculada su actual financiación bancaria a la propiedad de la mayoría del capital por parte de la familia fundadora. Así lo desvela el folleto que la compañía publicó con motivo de su salida a Bolsa en mayo de 2024, y que incluye algunos escenarios que podrían derivarse en caso de un cambio de control.











