El grupo cosmético ha incluido este traspaso en el orden del día de la próxima junta de accionistas

Puig celebrará el próximo 29 de mayo su junta general ordinaria de accionistas, la cita en la que el grupo cosmético ratificará sus cuentas anuales de 2025 y renovará los mandatos de buena parte de su consejo de administración.

No será el caso del presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, que no se presentará a la reelección de su mandato, que expiraba el 18 de diciembre, después de que ayer presentara su dimisión como consejero dominical. Oliu era representante del grupo Exea, el principal accionista de Puig y que aglutina los intereses de la familia fundadora.

El orden del día no incluye ningún punto relativo a las negociaciones que la compañía mantiene con el grupo estadounidense Estée Lauder para una potencial fusión. Pero sí contempla, en su punto número 12, una propuesta de venta. En concreto, la “autorización de la venta de la marca Aromas de Castilla” de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17bis de los Estatutos Sociales", reza, literalmente, esa propuesta.

Esta marca es, en la actualidad, una parte muy residual del negocio de Puig, dentro de un segmento de colonias básicas que dejó de ser prioritario para el grupo catalán, más centrado en propuestas de alto valor, tanto en perfumería, como en cosmética o cuidado personal. Así lo reconoce la propia empresa en el informe justificativo de la venta, remitido a sus accionistas.