El 2 de abril, 10 días después de confirmar las negociaciones con la firma española, llegó a un acuerdo tras ser acusada de haber inflado el precio de sus acciones
Estée Lauder zanja una demanda con consecuencias millonarias para no llegar a juicio en medio de las negociaciones para fusionarse con el grupo español Puig. El grupo cosmético estadounidense selló el pasado 2 de abril, apenas 10 días después de confirmar que
incodias.elpais.com/companias/2026-03-23/puig-negocia-su-fusion-con-el-gigante-de-la-belleza-estee-lauder.html" data-link-track-dtm="">mantiene conversaciones con la firma catalana, un principio de acuerdo valorado en 210 millones de dólares, 180 millones de euros al cambio actual, para dar carpetazo a una demanda colectiva de inversores que acusaron a la empresa, a su excopresidente y consejero delegado, Fabrizio Freda, y a su exdirectora financiera, Tracey T. Travis, de trasladar al mercado “informaciones materialmente falsas y engañosas” entre febrero de 2022 y octubre de 2023. Así lo desvela en la documentación depositada en los últimos días ante la SEC, el supervisor estadounidense de los mercados financieros.
El caso dio sus primeros pasos a finales de 2023 y principios de 2024, cuando se registraron dos demandas colectivas por infracción de la normativa del mercado de valores ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, especializado en fraudes bursátiles al estar ubicado en Manhattan, y a apenas kilómetro y medio de Wall Street.











